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Instrucciones del Ejercicio de Relajación

Iniciamos la instrucción de la meditación recomendando la práctica del ejercicio de relajación por considerar que la relajación es el primer paso para poder realizar cualquier tipo de meditación.

Este ejercicio que proponemos además de ser preparatorio para la meditación en la Luz del Alma, es además una excelente instrucción práctica que Ud puede realizar todas las veces que desee durante el día para que logre alcanzar de manera fácil y rápida paz, tranquilidad, relajación y bienestar físico, emocional y mental.

El ejercicio  está fundamentado en el principio de la unidad mente – cuerpo, que nos dice que el cuerpo responde de manera automática a lo que recibe de la mente y por lo tanto al generarse un estado de paz, tranquilidad y serenidad en la mente, automáticamente se generará paz, tranquilidad y relajación corporal.

Tenga presente que al iniciar el ejercicio es indispensable adoptar una posición cómoda y un ritmo respiratorio de una respiración abdominal tranquila, rítmica y pausada. Por lo tanto, se recomienda que cierre los ojos, afloje la presión de la ropa sobre la región abdominal y tome una posición cómoda acostado(a) con brazos y manos a lo largo del cuerpo, o preferiblemente sentado(a) con la espalda recta, las plantas de los pies sobre el piso y las manos sobre los muslos con las palmas hacia abajo, o si lo prefiere con las palmas hacia arriba. Si está sentado(a) flexione un poco y suavemente la cabeza hasta que la sienta relajada. Tranquilice su respiración y prosiga con una respiración abdominal lenta y rítmica hasta lograr hacerlo sin esfuerzo y sin ruido, inhalando y exhalando por la nariz; y percibiendo que al inspirar el abdomen se expande y que al espirara el abdomen se sume, existiendo una pequeña pausa luego de cada inspiración y de cada espiración.

No se preocupe ni se desanime si no logra sentir relajación, paz y serenidad en la mente en las primeras sesiones de práctica. Siga con la atención en la observación de la respiración el tiempo que pueda hacerlo y perciba que la observación de la respiración genera paz, tranquilidad y serenidad mental.

Practique el ejercicio tomándose el tiempo que requiera para realizarlo. Incluso puede hacerlo en caso de enfermedad.

Si le es difícil inicialmente la práctica del ejercicio de relajación, dedíquese solamente a respirar de manera abdominal y rítmica e intente observar este ritmo respiratorio durante periodos muy cortos aumentando su duración a medida que se sienta mejor con su práctica. Verá como poco a poco se comienza a lograr el entrar en estado de paz, tranquilidad y serenidad mental que genera paz, tranquilidad y relajación corporal.

Si se pierde al realizar la práctica del ejercicio reinícielo cuantas veces sea necesario.

No practique este ejercicio ni ninguna de las técnicas que se enseñan en este escrito si está conduciendo vehículos, si está haciendo actividades que requiera de toa su atención como bajar escalones, cocinar en el hogar etc. Tampoco lo debe hacer si se encuentra bajo los efectos del alcohol o de sustancia psicoactivas.

Si desea puede realizar el ejercicio todas las veces que quiera hacerlo en el día, siendo recomendable practicarlo diariamente al levantarse y al acostarse siendo de gran utilidad su práctica al momento de acostarse para conciliar el sueño. En este último caso, si Ud sufre de dificultad para dormir y lo practica en su cama al momento de acostarse, tiene en este ejercicio una herramienta muy útil para ayudar a mejorar la calidad del sueño. Por lo tanto no se preocupe si se queda dormido al realizarlo.

Una vez domine este ejercicio pase a practicar el ejercicio de observación de la mente propuesto en este escrito, siendo el tiempo que se requiere para esto variable de persona a persona. Habrá seres que con unos pocos días o semanas logran este cometido mientras que otros se demorarán varios meses, siendo este tiempo de importancia insignificante para el desarrollo y el bienestar personal al que conduce su práctica.