¿Qué es la conciencia?
A pesar que el tema sobre la conciencia es complejo, podemos definir la conciencia como la capacidad de percibir y por lo tanto cuando percibimos el cuerpo, sus sensaciones, las emociones y sentimientos, y las imágenes o formas mentales que hay en la mente, estamos percibiendo desde la conciencia.
La conciencia expresa lo que puede ser considerado como el punto medio de la manifestación. Se considera como el intermediario entre el Espíritu y la materia, y se produce por la unión de los dos polos y por el proceso de interacción y adaptación que necesariamente resulta, y cundo se da esta interacción se revela como el Alma, siendo toda la finalidad del desarrollo progresivo lograr llevar la conciencia a un punto de plena realización, de total autoconciencia y de completo conocimiento activo revelándose la conciencia como el Alma de cada persona que en el caso del ser humano hace parte de una conciencia mayor, el Alma de la humanidad.
Esta conciencia se revela como luz, la luz del Alma y a partir de esa luz podemos contactar y unificar otros estados de conciencia superiores que se manifiestan igualmente como luz, porque vamos de luz en luz y “en la luz, veremos la luz” .
La conciencia genera las expresiones o actividad de nuestro cuerpo y usualmente está colmada por nuestros pensamientos y emociones que son como semillas que brotan en la conciencia como respuesta a nuestra relación con el medio ambiente. Si la semilla que brota en la conciencia es la del del stress, agitación, o cualquier emoción inapropiada, así será la respuesta mental, emocional y funcional a nivel corporal. Al contrario, si la semilla que brota en la conciencia es de las cualidades propiedades y características propias de la paz, la tranquilidad etc, así será igualmente nuestra respuesta mental, emocional y corporal que llegará hasta el funcionamiento del cuerpo. Y si la semilla que brota es la de la del Alma y su luz , se expresarán las cualidades del Alma a través del cuerpo.
Por eso podemos desde la conciencia cambiar nuestra respuesta a los estímulos del medio ambiente. Si por ejemplo la respuesta inicial es de agitación y stress lo cual nos afectará a nivel mental, emocional y físico, la podemos cambiar desde la conciencia a través de la observación de esa respuesta permitiendo que al observar se disipen estos aspectos, y ascendamos en la conciencia a un estado de mayor armonía, lo cual traerá una respuesta corporal más apropiada manifestándose de paz y tranquilidad.
¿Y por qué puede ocurrir una respuesta más adecuada a la inicial cuando observamos o percibimos desde la conciencia?
Porque el cuerpo es un vehículo automático de expresión de la conciencia, y eso lo demuestran los sueños, ante los cuales reacciona el cuerpo de manera automática ante cosas irreales que en ese momento están en la conciencia, que al no tener el filtro de la conciencia vigílica genera respuesta corporal automática. Así, si el sueño tiene imágenes placenteras la respuesta corporal fisiológica será de placer, pero si tiene imágenes de terror el cuerpo reaccionará fisiológicamente de un modo diferente y será una pesadilla.
¿Como podemos darnos cuenta que además de cuerpo emoción y mente, somos también conciencia?
Un modo sencillo para ello es mediante la autobservación, cerrando los ojos y observando nuestro cuerpo y sus sensaciones, y observando las emociones, sentimientos y pensamientos que tenemos en el momento en que estamos realizando la observación
Si puedo observar cuerpo emoción y mente, esto significa que soy algo más que cuerpo, emoción y mente y entonces: ¿Quién es el observador?, Desde donde observo?
La respuesta es: Desde la conciencia
Una de las mejores técnicas para entrar en la conciencia que está más allá de la mente es observar la respiración y su registro o imagen mental tal como lo indicamos en el Ejercicio de Observación.
Cuando se hace una respiración tranquila, serena, rítmica sin esfuerzo, y pausada, en la cual al inspirar el abdomen se engloba – pausa y al expirar el abdomen se sume – pausa, y observamos el componente físico de la respiración y el registro o imagen mental de la respiración que estamos ejecutando, estamos observando desde la conciencia, y estamos unificando cuerpo y mente desde la conciencia, entrando en un estado de conciencia de paz, tranquilidad y relajación que existe mas allá de la mente.
Por eso el ejercicio de observación nos permite entrar en la conciencia que está más allá de la mente concreta acceder a al estado de conciencia de la mente superior, y entrar en la conciencia del Alma.
Por eso el ejercicio de observación nos permite entrar en la conciencia que está mas allá de la mente concretam acceder a al estado de conciencia de la ente superior, y entrar en la conciencia del Alma.